Ahora
Así trabajan los comités de bioética que definen a quién atender y cómo ante la saturación sanitaria
“No es como se está planteando que se define quién vive y quién muere”, explican desde el Penna.
El sistema sanitario está cada vez más complicado y ya se formaron los comités de bioética que muchos creen que definen si una persona vive o muere ante la saturación. Y no es tan así.
“Última cama”, se le dice al protocolo que tiene como principal indicador asignarle la atención y los escasos recursos a quien tenga mayores posibilidades de sobrevivir a la afección, siendo naturalmente las personas más jóvenes. En pocas palabras, priorizar la mayor esperanza de vida. Actualmente en Bahía hay una ocupación del 84 % de las camas de terapia intensiva para pacientes con Covid y cada semana se van agregando camas.
“Son procedimientos médicos que se basan en función de las necesidades del paciente pero no es una decisión como se está planteando de quién vive o quién muere, sino por ejemplo otorgar respirador a quien realmente lo requiera y pensar otros tratamientos alternativos”, cuenta Mariana Villar, coordinadora del Comité de Bioética del Hospital Penna.
En Bahía Blanca esto ya funciona y se implementa con guías y protocolos aprobados a nivel nacional. De todas formas, la licenciada en psicología asegura que no son “bajadas de línea” sino modos o “marcos de trabajo y criterios de atención estandarizados que los distintos hospitales adoptaron para trabajar ordenados y cuidando los recursos justamente con el objetivo de que a nadie le falte atención”.
En ese sentido explicó que lo que ordena los lineamientos es la “comunicación constante entre urgencias, terapia intensiva y clínica médica para realizar la derivación del paciente de manera rápida y eficaz”.
“Se formó una unidad de apoyo ético conformado por psicólogos, enfermeros, médicos, sacerdotes para cuando haya alguna problemática más compleja y nos convoquen para acompañar”, explicó en diálogo con Wips Digital.
Villar sostuvo que el Penna trabaja en red con el Comité de Ética Central (CEC) y que tienen una comunicación permanente para adoptar los protocolos y asignar recursos. “El fundamento ético legal es el respeto del derecho de los pacientes, la vida, la salud y la integridad”, afirmó.
“Los comités de bioética hospitalarios funcionan en distintos hospitales y tienen como objetivo acompañar a los equipos de salud y a los pacientes con el fin de trabajar aunadamente y con objetivos precios, limitados. Es imprescindible en pandemia trabajar coordinadamente para lograr la administración de recurso humano, técnicos e insumos”, agregó.
Villar insistió que frente a la crisis del sistema, “el rol de los agentes de salud es garantizar la atención de calidad de las personas enfermas y las decisiones giran en que cada persona tenga acceso a procedimientos, diagnósticos y tratamientos de su cuadro clínico”.
Ahora
Más de 35 barrios con problemas de agua por la rotura de un acueducto
La avería de un caño de 450 mm es en Don Bosco y Biggio.
Mientras ss hacían tareas de limpieza de un zanjón, se rompio un caño de 450 mm en Don Bosco y Biggio.
Por ese motivo se encuentra afectado el suministro en los barrios Los Álamos, Aerotalleres, 15 de Diciembre, Mara, Luján, Richieri, Estomba, Villa Irupé, Los Almendros, Sesquicentenario, Latino, Villa Duprat, Avellaneda, Santa Margarita, Villa del Parque y Cenci.
También en Cooperación II, Nueva Belgrano, Los Olivos, Villa Belgrano, Villa Floresta, San Cayetano, Pacífico, Kilómetro 5, Noroeste, Napostá, Palihue, La Falda, Miramar, Villa Bordeu, Don Ramiro, Los Chañares, Vista Alegre, Maldonado, y General Daniel Cerri.
Se realizan maniobras en la red de distribución para reducir la presión de la cañería y permitir su intervención, para su posterior reparación.
Ahora
A un año de la histórica inundación de Bahía, un repaso por sus números
El 7 de marzo el agua se desparramó por toda la ciudad y dejó marcas imborrables.
Hoy se está cumpliendo un año de la inundación que afectó a gran parte de Bahía, y que marcó un antes y un después en su historia.
El 7 de marzo del 2025, a raíz de un intensa y prolongada lluvia, el sistema hidráulico de la ciudad colapsó y tanto el arroyo Napostá, como el Saladillo García y el canal Maldonado, no dieron abasto.
Miles de bahienses perdieron todos sus bienes personales y otros a familiares y amigos. Y parte de la recuperación empezó por las muestras de solidaridad.
Por esos días, a la ciudad, además de las campañas de recolección de fondos, hubo gente poniendo el cuerpo, otra su conocimiento y llegaron miles de toneladas de alimentos, ropa, artículos de limpieza, de higiene personal, mobiliario, colchones y últiles, entre otras cosas.
Son innumerables las broncas, las historias positivas, las negativas. Por eso una buena opción es repasar la inundación en números:
3:40: la hora que empezó a llover
8:30: la hora en que se declaró el alerta roja y la emergencia nacional
312: los milímetros que cayeron durante todo el día (210 en 6 horas)
18: la cantidad de personas fallecidas (Margarita Emma Egusquiza, Perla María Re Malena, Sara Rueda, Hilda Elvira Pompei, Estela Regolf, Elba Yolanda Ressia, María Isabel Oliva, Sofía Raquel González, Nelson Javier Zinni, Rolando Ortega, Nélida Elisei, Ángel Eduardo Mosman, Anastasia Agüero, Micaela Vicenta Hernández, Rubén Omar Zalazar, José Luis San Martín, Pilar Hecker y Delfina Hecker
270 mil: los vecinos afectados
1.450: los evacuados
92 mil: las viviendas perjudicadas
200: las denuncias de personas desaparecidas inicialmente
400: los millones de dólares en daños materiales calculados
1.409: los millones de pesos juntados en la campaña bahiaxbahia
109 mil: los dólares reunidosen bahiaxbahia
200 millones: la partida que informó la Nación para destinar a los afectados ($ 1, 2 o 3 millones para cada vecino)
25 mil subsidios de la Provincia, por $ 800 mil cada uno
El antecedente histórico:
Entre el 11 y 12 de abril de 1944 llovieron en Bahía más de 300 milímetros y la ciudad se inundó.
No exisitía el canal Maldonado, que comenzó a construirse en el año 1947 con fondos provinciales y se terminó en 1951.
Este empieza en el Parque de Mayo y finaliza en la ría, y precisamente recibe el exceso del Napostá. De ahí el término aliviador.
Para algunos su dimensión fue exagerada, pero con la inundación del año pasado, hasta quedó chico y en su futura readecuación proyectan hacerlo más grande, con mayor capacidad.
Ahora
El mal uso del suelo y de la urbanización aumentaron el impacto de la inundación
Un documental producido por geólogos de la UNS y la Universidad de La Plata abordó el impacto de la urbanización sobre el riesgo de inundaciones en Bahía y la zona.
En el audiovisual se analizó, a partir de imágenes satelitales y estudios técnicos, cómo el terreno natural fue alterado por décadas de ocupación y obras sin planificación hídrica.
El estudio se centró en tres zonas clave del municipio: Bahía, Ingeniero White y General Cerri.
Todas comparten una característica común: están asentadas sobre terrenos con baja capacidad de escurrimiento, donde el agua encuentra cada vez más obstáculos para circular. El suelo sellado con asfalto y hormigón, la desaparición de humedales, y hay interrupción de cauces naturales, agravan el escenario.
Las imágenes del 7 de marzo muestran que las zonas más afectadas coinciden con antiguos bajos, paleocauces y áreas urbanizadas sin contemplar el relieve. La ciudad se divide en tres unidades geomorfológicas: peniplanicie, escarpa frontal y llanura aluvial, cada una con dinámicas distintas de escurrimiento y riesgo de anegamiento.
En Ingeniero White, las lluvias se combinan con el ascenso de la marea. El crecimiento urbano sobre humedales y la construcción de terraplenes interrumpen el drenaje natural. En Cerri, el agua queda encerrada por vías y caminos, con pocas salidas, lo que agrava la situación cuando se combinan lluvias intensas y mareas altas.
El documental destaca que la ocupación de terrenos bajos, sumada al uso de materiales impermeables, alteró profundamente el comportamiento del agua.
Hoy, en muchas zonas, el agua ya no puede infiltrarse ni escurrir. Los especialistas subrayan la necesidad de planificar en función de la geología y recuperar los sistemas naturales de drenaje.
El documental de 15 minutos busca concientizar sobre la importancia de considerar el suelo como un factor clave en la planificación urbana y en la prevención de desastres asociados a lluvias extremas.
Está hecho por Fernando Lebinson, Silvana Díaz y María Antonela Toniolo (todos de la UNS) y Francisco Lugo, geólogo y divulgador.
-



Ahorahace 3 díasConfirmaron las bandas que van a tocar en la Fiesta del Camarón y el Langostino
-



Ahorahace 2 díasA partir de junio, las facturas de ABSA van a llegar sólo por correo
-



Ahorahace 3 díasIA en la educación: cuáles son los beneficios y qué hay que hacer de forma urgente
-



Ahorahace 3 díasCocinan 400 viandas semanales para personas vulnerables y necesitan ayuda
-



Interés generalhace 3 díasDónde denunciar si te amenazan para pagar una deuda
-



Ahorahace 2 díasAlimentación infantil, una responsabilidad de todos
-



Ahorahace 2 díasHomenaje al hombre que intentó salvar a las hermanas Hecker en la inundación
-



Ahorahace 2 díasUn incendio en el Tribunal de Faltas obligó a evacuar el edificio




























































