Ahora
Bahía, sin tachos de basura en espacios públicos: 13 opiniones a favor y en contra de la medida que se analiza
Luego de que se conociera la noticia, las repercusiones.
El viernes anticipamos que el Municipio analiza sacar los tachos de basura con la idea de que los bahienses se lleven los residuos a sus casas. Básicamente por 2 motivos: los costos de toda la logística de recambio de las bolsas y el mal uso que le dan muchos vecinos que hasta llegan a cruzar las plazas para tirar su basura domiciliaria.
Obviamente en las redes de Wips Digital estalló la polémica, con comentarios constructivos, como nos acostumbra nuestra audiencia.
Si bien la mayoría entiende que la medida podría estar bien, se desconfía de la actitud que vamos a tomar como ciudadanos.
Amparo, dijo: “Tal vez si diseñan otro tipo de tacho de basura, que no sea solo un tambor sin fondo (que hace que se vuele la bolsa los días de viento), podrían solucionar el problema de la mala utilización”.
Y agregó: “No se puede dejar la vía pública sin un lugar seguro para depositar pequeños residuos. Además de que cualquiera de estos cambios tiene que venir acompañado de educación. Con respecto a la logística, no se puede esperar que sea una tarea sencilla dado que Bahía Blanca es una ciudad extensa y con muchos espacios. La solución no es ‘los sacamos porque se nos complica y nos sale plata'”.
Por su parte Johana opinó que “la mayoría no tiene la cultura de guardar los papeles hasta su casa”.
“Había tachos en cada esquina y se logró que mucha gente deje de tirar los papeles en la calle y los guarde hasta el cesto mas cercano. ¡Ahora los van sacando y la gente los tira en la calle! Nos falta mucho para querer ‘concientizar’. Pongan un tacho por cada vereda como antes, que se necesitan”, pidió.
Pablo cree que esto “seguramente es un pedido de la empresa de limpieza” Bahía Ambiental Sapem que quiere “un problema menos”.
“La verdad es que la gente tira basura done quiere y que las bolsas se colocan y vuelan enseguida, que los tachos están todos oxidados. No hay mantenimiento, cero ideas para colocar una bolsa y que no se vuele”, agregó.
Y concluyó: “Hay un poco de desidia de la gente y un poco de vagancia desde el Estado en querer que todo suceda por arte de magia. Hay que machacar, hay que controlar e insistir en la separación”.
Mariano fue por la misma línea sobre la separación de residuos.
“Primero pongan más puntos limpios para separar la basura. Vidrio, aluminio, papel y cartón, mínimo”, pidió.
En tanto que Eugenia opinó que “si no funciona ahora con los pocos tachos que hay, no sé por qué tienen tanta fe en la conciencia de la gente”.
“Es obvio que en un mundo ideal la gente se lo llevaría pero no va a pasar. Al menos no en el corto plazo. Habría que poner más cestos”, completó.
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Daniela va por el mismo lado: el de la educación y la cultura.
“Lamentablemente en Bahía todavía no hay hábito de reciclado y la gente sigue tirando basura en plazas y descampados. Sacar los tachos va a empeorar la situación actual”, opinó.
Por su parte Victoria, agregó que “falta educación ambiental”, que Bahía es una ciudad “bastante atrasada” en ese sentido y que en los espacios públicos “1 o 2 tachos no dan a basto” con tanta concurrencia de gente.
“En las plazas de la periferia rebalsan. O sea si lo que traías te pesa menos vacío, llevátelo a tu casa para separar en origen. O sacalo que pasa el recolector por tu casa. Entiendo que es muuuuucho pedir”, lamentó.
Luciana analizó que “si con tachos ya la gente tira su basura al piso descaradamente, ¿por qué no lo van a hacer si sacan los tachos?”.
“Ya sabemos que muchas personas no tienen esa ‘conciencia ciudadana’ o ambiental, esto no cambia nada.
Cuántas veces me pasó que encontraba basura y queriéndola tirar no había un tacho disponible porque no tenía bolsa o porque directamente no había tacho: un montón. Ojalá que se encuentren otras medidas, como modificar el diseño de los recipientes de basura, onda para que las bolsas no se vuelen y los vecinos no puedan colocar allí sus desechos”, concluyó.
Para Clara va en el mismo sentido: “Lo único que van a lograr es que la gente tire la basura al piso”.
Andrea opinó que “es una vergüenza” ya que “no quieren trabajar”. Y se preguntó: “¿Es más fácil sacar los cestos que mantenerlos limpios? De esta forma vana dejar más basura tirada”.
En tanto que Juan dijo que “somos una sociedad muy mugrienta y además las políticas municipales no acompañan para nada”.
“La ciudad fuera de las 2 cuadras de la plaza (Rivadavia) son una mugre siempre”, agregó.
Benjamín aseguró que “hay 3 tachos en toda la ciudad”.
“Deberían poner 2 tachos por cuadra y hacer el mantenimiento diario. El centro es una mugre y en parte se debe a la falta de tachos. Para tomar una medida así, lo primero que tenés que hacer es generar conciencia ecológica en la ciudadanía, y a este gobierno le importa poco eso. Pensemos en la genialidad de QReciclas, una entidad independiente del municipio, que vino a ocupar un vacío. Los contenedores municipales de residuos inorgánicos ¿dónde están?”, criticó.
En tanto que a Sofía le pareció una idea “excelente” y dio un ejemplo del Barrio Comahue, donde vivió.
“Hace unos años habían cestos de basura internos: era una mugre. Ahora no hay ninguno y cada vecino se guarda el residuo en su bolsillo y lo tira en la casa. El barrio está limpio de basura. Me parece una buena iniciativa espero que como ciudadanos seamos responsables”, sostuvo.
Ahora
A un año de la histórica inundación de Bahía, un repaso por sus números
El 7 de marzo el agua se desparramó por toda la ciudad y dejó marcas imborrables.
Hoy se está cumpliendo un año de la inundación que afectó a gran parte de Bahía, y que marcó un antes y un después en su historia.
El 7 de marzo del 2025, a raíz de un intensa y prolongada lluvia, el sistema hidráulico de la ciudad colapsó y tanto el arroyo Napostá, como el Saladillo García y el canal Maldonado, no dieron abasto.
Miles de bahienses perdieron todos sus bienes personales y otros a familiares y amigos. Y parte de la recuperación empezó por las muestras de solidaridad.
Por esos días, a la ciudad, además de las campañas de recolección de fondos, hubo gente poniendo el cuerpo, otra su conocimiento y llegaron miles de toneladas de alimentos, ropa, artículos de limpieza, de higiene personal, mobiliario, colchones y últiles, entre otras cosas.
Son innumerables las broncas, las historias positivas, las negativas. Por eso una buena opción es repasar la inundación en números:
3:40: la hora que empezó a llover
8:30: la hora en que se declaró el alerta roja y la emergencia nacional
312: los milímetros que cayeron durante todo el día (210 en 6 horas)
18: la cantidad de personas fallecidas (Margarita Emma Egusquiza, Perla María Re Malena, Sara Rueda, Hilda Elvira Pompei, Estela Regolf, Elba Yolanda Ressia, María Isabel Oliva, Sofía Raquel González, Nelson Javier Zinni, Rolando Ortega, Nélida Elisei, Ángel Eduardo Mosman, Anastasia Agüero, Micaela Vicenta Hernández, Rubén Omar Zalazar, José Luis San Martín, Pilar Hecker y Delfina Hecker
270 mil: los vecinos afectados
1.450: los evacuados
92 mil: las viviendas perjudicadas
200: las denuncias de personas desaparecidas inicialmente
400: los millones de dólares en daños materiales calculados
1.409: los millones de pesos juntados en la campaña bahiaxbahia
109 mil: los dólares reunidosen bahiaxbahia
200 millones: la partida que informó la Nación para destinar a los afectados ($ 1, 2 o 3 millones para cada vecino)
25 mil subsidios de la Provincia, por $ 800 mil cada uno
El antecedente histórico:
Entre el 11 y 12 de abril de 1944 llovieron en Bahía más de 300 milímetros y la ciudad se inundó.
No exisitía el canal Maldonado, que comenzó a construirse en el año 1947 con fondos provinciales y se terminó en 1951.
Este empieza en el Parque de Mayo y finaliza en la ría, y precisamente recibe el exceso del Napostá. De ahí el término aliviador.
Para algunos su dimensión fue exagerada, pero con la inundación del año pasado, hasta quedó chico y en su futura readecuación proyectan hacerlo más grande, con mayor capacidad.
Ahora
El mal uso del suelo y de la urbanización aumentaron el impacto de la inundación
Un documental producido por geólogos de la UNS y la Universidad de La Plata abordó el impacto de la urbanización sobre el riesgo de inundaciones en Bahía y la zona.
En el audiovisual se analizó, a partir de imágenes satelitales y estudios técnicos, cómo el terreno natural fue alterado por décadas de ocupación y obras sin planificación hídrica.
El estudio se centró en tres zonas clave del municipio: Bahía, Ingeniero White y General Cerri.
Todas comparten una característica común: están asentadas sobre terrenos con baja capacidad de escurrimiento, donde el agua encuentra cada vez más obstáculos para circular. El suelo sellado con asfalto y hormigón, la desaparición de humedales, y hay interrupción de cauces naturales, agravan el escenario.
Las imágenes del 7 de marzo muestran que las zonas más afectadas coinciden con antiguos bajos, paleocauces y áreas urbanizadas sin contemplar el relieve. La ciudad se divide en tres unidades geomorfológicas: peniplanicie, escarpa frontal y llanura aluvial, cada una con dinámicas distintas de escurrimiento y riesgo de anegamiento.
En Ingeniero White, las lluvias se combinan con el ascenso de la marea. El crecimiento urbano sobre humedales y la construcción de terraplenes interrumpen el drenaje natural. En Cerri, el agua queda encerrada por vías y caminos, con pocas salidas, lo que agrava la situación cuando se combinan lluvias intensas y mareas altas.
El documental destaca que la ocupación de terrenos bajos, sumada al uso de materiales impermeables, alteró profundamente el comportamiento del agua.
Hoy, en muchas zonas, el agua ya no puede infiltrarse ni escurrir. Los especialistas subrayan la necesidad de planificar en función de la geología y recuperar los sistemas naturales de drenaje.
El documental de 15 minutos busca concientizar sobre la importancia de considerar el suelo como un factor clave en la planificación urbana y en la prevención de desastres asociados a lluvias extremas.
Está hecho por Fernando Lebinson, Silvana Díaz y María Antonela Toniolo (todos de la UNS) y Francisco Lugo, geólogo y divulgador.
Ahora
Presentaron un amparo en la justicia para frenar la nueva ley laboral
Buscan que sea declarada inconstitucional por considerar que implica un retroceso en derechos de los trabajadores.
La Confederación General del Trabajo presentó un recurso de amparo ante la justicia Federal con el objetivo de frenar la reforma laboral impulsada por el gobierno nacional, que fue promulgada hoy.
La central sindical busca que la normativa sea declarada inconstitucional por considerar que implica un retroceso en derechos de los trabajadores. Sostienen que vulnera principios constitucionales y tratados internacionales vinculados al derecho laboral.
En el escrito judicial argumentaron que la ley desconoce el principio de progresividad, que impide retrocesos injustificados en derechos ya adquiridos, y también el principio protectorio, que busca equilibrar la relación entre empleadores y trabajadores.
La CGT también advirtió que la normativa podría afectar derechos contemplados en el artículo 14 bis de la Constitución Nacional, como la protección frente al despido arbitrario, el derecho de huelga, la negociación colectiva, la libertad sindical y el acceso a la seguridad social.
Entre los aspectos más cuestionados del nuevo esquema laboral, la central obrera mencionó la posibilidad de establecer jornadas de hasta 12 horas, cambios en el pago de horas extras y modificaciones en el régimen de indemnizaciones, que podrían incluso abonarse mediante un fondo específico y en cuotas.
Cuáles son los puntos más importantes de la reforma que entró hoy en vigencia:
Banco de horas: se permite que el empleador y el trabajador acuerden por escrito la compensación de horas extraordinarias, con un límite de 12 horas por jornada y respetando las 12 horas de descanso. El acuerdo puede prever el uso de horas extra, banco de horas o francos compensatorios y debe respetar los descansos mínimos legales, garantizando la protección de la salud del trabajador. También es posible que estos acuerdos se celebren con la representación sindical. El sistema habilita a compensar jornadas más extensas en algunos días con otras más breves, siempre que no se exceda el máximo semanal legal o el que establezca el convenio colectivo. En materia de jornada reducida, la reforma dispone que solo podrá implementarse si así lo prevén leyes, contratos individuales, convenios colectivos o acuerdos firmados con la representación sindical. Estos instrumentos pueden establecer el cómputo de la jornada máxima sobre promedios, siempre que los descansos legales sean respetados.
Indemnizaciones por despido: la ley mantiene el criterio de un mes de sueldo por año de servicio o fracción mayor a tres meses, calculado sobre la mejor remuneración mensual, normal y habitual de los últimos doce meses. Pero a diferencia de la normativa vigente, se excluyen del cálculo conceptos no mensuales, como el Sueldo Anual Complementario (aguinaldo) y premios extraordinarios. El monto máximo no podrá superar tres veces el salario promedio previsto en el convenio colectivo correspondiente y no podrá ser menor al 67% de la remuneración mensual habitual, ni inferior a un mes de sueldo. Si el trabajador no está amparado por un convenio, se aplicará el tope más favorable del establecimiento. También se contempla el pago en cuotas de las indemnizaciones fijadas por sentencia judicial: hasta seis cuotas mensuales para grandes empresas y hasta doce para micro, pequeñas y medianas empresas, ajustadas por inflación más un 3% de interés anual.
Además, la ley establece que la indemnización será la única reparación por despido sin causa y fija un nuevo esquema de actualización de créditos laborales que contempla el IPC más un 3% anual.
Fondo de Asistencia Laboral (FAL): el fondo asistirá a las empresas con el pago de las indemnizaciones y estará nutrido de contribuciones mensuales obligatorias: las grandes empresas deberán aportar el 1% de las remuneraciones brutas de cada trabajador, mientras que las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs) aportarán el 2,5%.
Respecto a los salarios, la reforma incorporó el “salario dinámico”, que puede ser pactado en los convenios colectivos y que ata la remuneración al rendimiento o mérito individual. Asimismo, se estableció que el pago deberá realizarse exclusivamente por vía bancaria.
Convenios colectivos: los acuerdos firmados dentro de una empresa o en una región podrán tener prioridad sobre los convenios colectivos de toda una actividad.
También cambia la llamada “ultraactividad”. Antes, cuando un convenio vencía, sus condiciones seguían vigentes automáticamente hasta que se firmara uno nuevo. Con la reforma, esa continuidad se debilita, por lo que algunas condiciones podrían dejar de aplicarse si el convenio no se renueva.
Por último, se mantiene la cuota solidaria sindical, que es un aporte que pagan algunos trabajadores aunque no estén afiliados al sindicato. Ese descuento seguirá haciéndolo el empleador, pero ahora tendrá un límite máximo del 2% del salario mensual.
Trabajadores de plataforma: establece que las personas que manejan o hacen repartos a través de estas plataformas son trabajadores independientes, no empleados de las empresas. Por eso pueden decidir cuándo conectarse, cuánto tiempo trabajar y si aceptan o no cada viaje o pedido.
Al mismo tiempo, la norma fija algunas obligaciones: los repartidores o conductores deben estar inscriptos y pagar sus propios impuestos y aportes, mientras que las plataformas deben brindar información clara sobre los viajes o entregas, permitir la libertad de conexión y ofrecer canales de atención para resolver problemas. También se establece que las propinas son totalmente para el trabajador.
Derecho a huelga: los servicios declarados esenciales deberán asegurar un funcionamiento del 75% mientras que la nueva categoría de trascendentales deberán mantener una cobertura del 50%. El listado de servicios esenciales se expande para incluir más actividades, como la educación en sus tres niveles. Además, las asambleas en los lugares de trabajo deberán contar con autorización previa del empleador.
Blanqueo laboral: para regularizar la situación de los trabajadores informales se eximirá de hasta un 70% de las deudas por aportes y contribuciones a la seguridad social. Por otro lado, el Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL), reducirá las cargas patronales para empleadores que registren nuevos trabajadores, con un 8% de descuento en los tributos sociales.
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