El presidente Alberto Fernández recibirá el lunes a Cristina Castro, la mamá de Facundo Castro, el joven desaparecido el 30 de abril cuando se movilizaba de Pedro Luro a Bahía Blanca haciendo dedo y fue interceptado varias veces por la policía, por lo que se investiga una desaparición forzada.
Así se lo confirmó al programa Una mañana de estas el abogado de la familia, Leandro Aparicio.
“El presidente le confirmó una reunión a la mamá de Facundo, el lunes al mediodía, según nos comentó anoche Cristina”, dijo.
El encuentro será al mediodía en Buenos Aires, aunque todavía no se conoce dónde la recibirá el mandatario.
Será horas antes de que comience el peritaje al cuerpo que se encontró el sábado pasado en los humedales entre Bahía Blanca y Villarino Viejo.
Cristina Castro está segura que se trata del cadáver de su hijo ya que en el lugar encontró una zapatilla idéntica a las que llevaba él. Sin embargo, la certeza se tendrá en algunas semanas.
La autopsia del cuerpo, que se encuentra en la Morgue Judicial de la Ciudad de Buenos Aires, comenzará el martes a cargo del “equipo de Antropología Forense y la presencia del perito de parte”, según Aparicio.
En el marco del aislamiento obligatorio, a Facundo Castro lo frenaron al menos 2 veces cuando el 30 de abril salió de Pedro Luro con destino a Bahía Blanca.
El gobierno nacional logró validar en la justicia su proyecto de hacer modificaciones en el sistema de Verificación Técnica Vehicular.
Puntualmente busca cambios en los plazos de control y en los lugares habilitados para realizar la revisión.
Sin embargo, esta medida no va a impactar directamente em Bahía ya que la Provincia de Buenos Aires primeramente debería adherir a la reforma que acaba de ser oficializada mediante el Decreto 139/2026.
Qué cambios habrá:
Autos 0 km: la primera verificación se realizaría recién a los 5 años desde el patentamiento.
Vehículos entre 5 y 10 años: deberían hacer la revisión cada dos años.
Más de 10 años: continuarán con controles anuales.
Además, la reforma busca desregular el sistema, permitiendo que concesionarias y talleres privados habilitados puedan realizar la verificación, lo que ampliaría la oferta de lugares donde hacer el trámite.
Antonella Huilipán fue amputada de una pierna tras las heridas sufridas en el derrumbe de Bahiense del Norte, el 16 de diciembre del 2023. En ese mismo hecho perdió la vida su marido, Bryan Ortega.
Si bien llevaba una buena recuperación y había conseguido una prótesis, tuvo distintas complicaciones por lo que debió ser intervenida quirúrgicamente y comenzar nuevamente.
En ese proceso, debió hacer una campaña para conseguir fondos para comprar una nueva prótesis y poder volver a caminar.
Gracias a la colaboración de la gente, lleva reunidos $ 3.200.000 y solo le faltan $ 650.000 para poder adquirirla.
“Me operaron en octubre, aproximadamente los primeros días, por un neuroma que tenía que me generaba dolor y descargas constantes en el muñón, lo que impedía el uso de la prótesis. Después de 30 días en reposo y obviamente haciendo rehabilitación estoy lista para volver a usarla, pero mi muñón al cambiar la forma y el volumen, mi cono anterior de la prótesis no me sirve”, explicó.
En ese marco, Antonella señaló que “por más mínima que sea la ayuda, a mí me sirve, porque bueno, tengo también un plazo de 14 días para juntar aunque sea el 60 % y que no aumente el presupuesto.
Por otro lado, comsultada por la falta de obra social, explicó “he ido varias veces a Anses y me dicen que en este momento no están dando pensiones por discapacidad. Y por el tema de mi marido, al no tener concubinato y no haber estado casados legalmente, obviamente no me puedo pensionar con su recibo de sueldo. Tengo pensionadas solo a las nenas.
Quienes deseen colaborar pueden hacerlo a través del alias “todospor.anto”, a nombre de Evelyn Yamila Antonella Huilipán.
Una carta de un reciente egresado de la Universidad del Sur puso en primer plano el profundo impacto que puede tener la educación pública en la vida de sus estudiantes.
Bajo el título “Gracias UNS, me cambiaste la vida, ojalá puedas seguir cambiando tantas más en el futuro”, Alejandro Rodríguez relató cómo su paso por la institución marcó un antes y un después en su historia personal y profesional.
Nacido en Orán, Salta, trabajó en una verdulería y vendió empanadas para poder costear sus estudios en Ingeniería Mecánica.
Llegó con 18, y se recibió a los 26. En 2020 recibió una beca de Bienestar Universitario y al año siguiente fue beneficiario del Programa Nacional de Becas para Carreras Estratégicas “Manuel Belgrano”. Eso le permitió dejar de trabajar y concentrarse completamente en las clases.
Y ahora con el título en sus manos, recordó el camino recorrido durante sus años de formación.
En ese sentido, destacó que la universidad no sólo le brindó conocimientos académicos, sino también oportunidades, vínculos y herramientas que le permitieron transformar su realidad.
“La universidad me abrió la cabeza. Los profesores, las materias y el grupo humano que me acompañó hicieron que pudiera crecer muchísimo, tanto académica como personalmente”, afirmó.
En 2024 ingresó al Grupo Techint a través del programa de Prácticas Educativas de Verano, una experiencia que le permitió vincularse con la industria un año y medio antes de recibirse.
“Si no fuera por la UNS no hubiera tenido la oportunidad de llegar a este gran programa y todas las oportunidades que brinda”, aseguró.
Hoy Alejandro trabaja en Ferroexpreso Pampeano como Supervisor y, además, es Ayudante de Docencia en la materia Introducción a las Ingenierías, de su carrera.
En el caso de la UNS, miles de jóvenes de la región acceden cada año a estudios superiores, muchos de ellos siendo la primera generación universitaria de sus familias. La institución cuenta con decenas de miles de estudiantes provenientes tanto de la ciudad como de localidades cercanas y otras provincias.
El testimonio también pone en valor la dimensión humana de la vida universitaria: la construcción de amistades, el aprendizaje colectivo y la posibilidad de proyectar un futuro distinto a partir de la educación.
La carta concluye con un mensaje de esperanza y agradecimiento hacia la institución que la formó, reafirmando el deseo de que la universidad pública continúe siendo una herramienta de transformación social y de oportunidades para miles de estudiantes.
“Mi familia no podía pagar una educación privada. Sin lugar a dudas, no hubiera llegado a donde estoy sin la universidad pública”, completó.