Cultura
Los Ramones en Bahía: a 31 años de un show muy “exclusivo” y lleno de historias
Hoy se están cumpliendo 31 años de un recital histórico en Bahía.
El 19 de noviembre de 1994 se presentaron en el club Estudiantes Los Ramones, una banda de punk rock formada a mediados de los ’70 y que se transformó en un ícono de alcance mundial.
Se formó en Queens, Nueva York, en 1974, y su última presentación la hizo en 1996.
Sin embargo, habiendo pasado más de un cuarto de siglo de su disolución, todavía dice presente con su música y con su marca. Sus canciones siguen sonando, y hasta se ven remeras con el logo tradicional vistiendo a gente que ni siquiera conoce de su existencia.
Particularmente en Argentina, tuvieron un número de seguidores llamativo. Por eso, no sólo vinieron casi una decena de veces, sino que con el tiempo, uno de sus miembros vivió en el país.
Su influencia y visitas fueron necesarias y fundamentales para el arranque y consolidación, entre otras, de Los Violadores, Attaque 77, Dos Minutos y Flema.
Con esa ventaja, Cacho Asprello los trajo a Bahía Blanca para que tocaran en el estadio Osvaldo Casanova. Nunca una banda de rock internacional había pisado el suelo de nuestra ciudad, hecho que para algunos generó sospechas que después se despejaron cuando la disquería Panelli empezó con la venta de entradas.
“Maestros de la vieja escuela”, tituló el suplemento Ritmo Joven del diario La Nueva Provincia. En esa entrevista, Marki Ramone anticipó lo que sucedería poco tiempo después: “Pronto vamos a parar”.
Se alojaron en el hotel Argos y entre sus recorridas, junto al manager Monte A. Melnick, salieron a comer a Pavarotti, en Belgrano 272.
Sin embargo, las cosas no salieron del todo bien. No desde lo musical y artístico, porque para el público se cumplieron las expectativas, sino por la baja concurrencia. Esa noche, sábado 19 de noviembre de 1994, no hubo más de 600 personas en el lugar. Hoy a la distancia, puede verse hastas como “exclusivo para unos pocos”.
Joey (voz), Johnny (guitarra), CJ (bajo) y Marky (batería) fueron de la partida. Y también lo hicieron algunos bahienses que todavía lo recuerdan y lo contaron a Wips.
Uno de ellos es Lisandro, quien trabajó para la organización en la parte de difusión y catering.
“No me pagaron con plata, sino con 20 entradas de campo para ver a los Rolling Stones. Era un montón, así que las vendí y me cobré mi parte”, contó.
Acerca de su vivencia, evocó la salida al restaurante y la llegada al estadio con Joey, el cantante, “comiendo tallarines con la mano”.
“Hoy tengo un servicio y la diferencia con aquella época es muy grande. También había una masajista y por primera vez se montó un sector para vender merchandising”, destacó.
Maxi, que hoy tiene 46 y en aquel entonces 16, también estuvo ahí. Y no sólo eso, todavía la remera, la entrada y algunos otros recuerdos conforman un collage que decora una pared de su casa.
“El punk rock siempre fue de minorías, pero en esa época gozaba de cierta popularidad acá en Bahía. Se lo podía notar en la peatonal de Alsina, entre Soler y Lamadrid, específicamente en un local de videojuegos que se llamaba Fantasy. Ahí iban jóvenes y no tan jóvenes vestidos con ropa con reminiscencias punk. Había una movida, y en ese contexto se anunció la llegada de Los Ramones, lo que generó un montón de dudas. Si realmente venían o eran imitadores, porque en ese momento ya eran una leyenda y en la ciudad no había un antecedente semejante”, recordó.
Apenas salieron las entradas, se hizo de la suya, y prueba de eso es que su ticket fue el número 31. Esa mañana, rememoró, en esa peatonal se vendieron afiches, libros sobre la banda y sonaron una y otra vez los temas Poison Heart y Needles and Pins.
Maxi confirmó que en el estadio había poca gente, “no más de 600 personas que ocupaban apenas un cuarto del espacio”. También, que no hubo banda soporte y que de la luz blanca de la cancha “se pasó directamente a la oscuridad total”.
“Todavía se me pone la piel de gallina, pasó todo muy rápido. Los primeros acordes fueron The Good, The Bad, The Ugly y arrancaron con el inmortal One, Two, Three, Four. Duró 1 hora y media y se repasaron los grandes temas, y otros del nuevo disco Acid Eaters, vinculado a la lisergia y al rock experimental”, graficó.
Martín, de la misma edad, fue en modo de ritual “a pata” desde el barrio Pedro Pico. No fueron demasiadas cuadras, pero hoy parecen eternas y quedaron en su memoria.
“Fuimos caminando desde casa. Era una noche calurosa y la verdad es que había poca gente, pero el pogo fue feroz. Había mucho punk de pelo largo, algo raro. Y toda esa época, pre Cromañón, las cosas se hacían medio precarias. Después se empezó a decir que vendrían los Red Hot”, recordó entre risas.
Gregorio también dijo presente, con la particularidad de que tenía apenas 11 años, pero como vivía a una cuadra del club y se sumó.
“Ya me gustaban Los Ramones pero mi mamá no me dejaba ir, entonces me escapé de casa por una ventana. Y como era del barrio, sabía meterme por los techos. Me acerqué a la puerta y a los 20 que estaban afuera les expliqué que conocía una manera de entrar pero que no podía ir solo. La cuestión es que la policía nos siguió y nos escondimos en los patios linderos. A algunos agarraron y otros pudimos llegar. Hubo que forzar un portón”, recordó.
Para él, también fue una experiencia “única”, y pudo verlos nuevamente en River “en su anteúltimo recital”.
Hoy, con el paso del tiempo y más allá de la escasa convocatoria, para quienes tuvieron la suerte de estar, fue uno de esos momentos que quedarán grabados para siempre.
De las 27 veces que se presentaron en el país, 22 fueron en Capital Federal. Por eso, aquella calurosa noche bahiense, no fue otra cosa que un exclusivo y atípico show internacional, a unas pocas cuadras de casa.
Ficha:
Escenario: 11 metros de largo, 1,70 de alto y 20 de fondo.
Sonido: 30 mil watts. 18 cajas por lado
Iluminación: 150 tachos x 1 mil watts de potencia y 3 cañones seguidores.
Consola: 24 canales dobles.
Cultura
Hasta fines de marzo está abierta la convocatoria para el financiamiento de proyectos culturales
Está abierta la convocatoria para presentarse al programa Solidaridad Cultural, una iniciativa destinada a acompañar y fortalecer proyectos artísticos y culturales en el partido de Bahía Blanca.
La propuesta está dirigida a ciudadanos, colectivos culturales y organizaciones sociales que desarrollen actividades vinculadas al arte y la cultura local. Pueden presentarse tanto personas físicas como personas jurídicas, estas últimas inscriptas en el Registro de Entidades de Bien Público y con una trayectoria mínima de diez años en el quehacer cultural de la ciudad.
Los proyectos pueden presentarse hasta el 27 de marzo de 2026, a las 12 del mediodía. Aquellos que sean declarados de “Interés Cultural sujeto al Régimen de Solidaridad Cultural” se darán a conocer durante abril.
Desde el Instituto Cultural destacaron que los ejes prioritarios de esta convocatoria son el fortalecimiento de instituciones culturales, la promoción de la diversidad y la descentralización de las expresiones artísticas, el acceso igualitario a los bienes culturales, el impulso a proyectos con impacto social y el desarrollo de las industrias culturales.
Para inscribirse, se debe completar el formulario disponible en bahia.gob.ar/cultura.
Cultura
Están abiertas las inscripciones para sumarse a distintos coros de la ciudad
Hay agrupaciones corales en Bahía, Cerri y Cabildo.
Están abiertas las convocatorias para inscribirse a los distintos coros que hay en el partido.
El Coro Municipal de Niños de Bahía está destinado a chicos de 7 a 13 años y el Coro Municipal de Jóvenes recibe personas de 13 a 40 años de edad. Si estás interesado en sumarte a algunos de ellos, comunicate al teléfono 4594037 (Interno 2408) o al correo [email protected].
En Cerri también hay una agrupación coral, abierta para toda la familia. Los interesados pueden llamar al 4594037 (Interno 2408) o escribir al siguiente Whatsapp: 2914-04-6638.
Por su parte, Cabildo cuenta con un coro local, que acepta nuevos integrantes desde los 9 años en adelante. Para mayor información, comunicarse también al 4594037 (Interno 2408).
Todas las agrupaciones son de participación gratuita.
Cultura
Abrió una convocatoria de fondos para bandas y artistas locales
Esta mañana se llevó adelante la presentación de la Convocatoria Raúl Soto 2026, un programa del Instituto Cultural para bandas jóvenes de la ciudad.
Se trata de la segunda edición de la propuesta, que busca fortalecer la escena musical local, generando oportunidades de formación, circulación y desarrollo profesional para artistas.
Por qué el nombre de la convocatoria
El nombre de la convocatoria responde a una personalidad destacada de la ciudad. Raúl Soto fue un músico bahiense que falleció en el 2023, a los 60 años.
Moviéndose entre lo clásico y lo popular, fue saxofonista, flautista, y solista principal de clarinete de la Orquesta Sinfónica Provincial.
Condiciones e inscripción.
Desde hoy hasta el 20 de abril del presente año está abierta la inscripción.
Las bases y condiciones están disponibles en este enlace. Las inscripciones se realizan por este formulario.
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