



Mató, descuartizó y quemó en una parrilla a Luciana Moretti en 2004.




"¿Por qué está muerto el niño muerto? Tal vez lo aplastó un amor cuando intentaba crecer".




En la misma línea que el intendente, Acrogliano considera que faltan pruebas para tener certezas de su efectividad.