



"No sabemos ni cuánta gente va a venir", se quejó el concejal de Juntos por el Cambio, Victorio Dupuy.




Ambas entidades consideraron que quienes cometieron ese acto vandálico son "delincuentes antisociales que solo siembran el discurso del odio".




La historia tuvo un final relativamente "feliz", aunque muy crudo y cruel.