



Fue pensada "con todas las comodidades deseables y el confort que exige nuestra floreciente ciudad".




Según lo planificado, el domingo terminaba la consulta popular, aunque la etapa final ni siquiera arrancó. Las razones.




Con esto se busca reducir el impacto ambiental y obliga a las compañías a un sustancial cambio en la matriz energética.