Ahora
Ni 3, ni 4: así es la fase Bahía Blanca
La mayoría de los bahienses le dio la espalda al sistema de fases.
Por Tato Vallejos
“Hace 15 días que estamos en Fase 3 y creo que se enteraron los diarios nada más”.
La frase es del secretario de Salud, Pablo Acrogliano. Y tiene razón. La mayoría de los bahienses le dimos la espalda al sistema que hizo la Provincia y vivimos una propia: la fase Bahía Blanca.
En el centro, los parques, las cervecerías, la única diferencia que se nota entre una imagen de octubre de 2019 y otra de 2020 es ver caras tapadas por barbijos. Y algunas pocas señales que nos deja la pandemia: palos separadores de tránsito en el centro, marcas en los pisos para mantener distancia antes de entrar en algunos locales y la ausencia de alumnos y alumnas en las calles.
Hasta el 21 de septiembre vivíamos una Fase 4 que se acercaba bastante a la 5: con acuerdo local entre oficialismo y oposición se habían habilitado los gimnasios y decenas de actividades deportivas y culturales.
Cuando Provincia nos pasó a Fase 3 por la crecida de contagios se suponía que iba a ser una etapa más restrictiva, aunque desde el Municipio esta vez decidieron no apoyar y los controles quedaron todos a cargo de las fuerzas de seguridad provinciales y federales.
Es que básicamente se restringía bares, restaurantes, locales de indumentaria y gimnasios. Y las autoridades locales se cansaron de afirmar que la mayoría de contagios no vienen de esos lugares sino de las reuniones sociales y familiares. Tampoco se podía salir a caminar, pero sí a correr. Fue cuando el sistema de fases perdió la lógica, al menos en la práctica.
Nada paró: los bares, gimnasios y locales de indumentaria están abiertos casi todos cumpliendo protocolos, las reuniones sociales continúan y los bahienses siguen colmando los parques de la ciudad. Y hasta se registran cada vez más fiestas clandestinas, ante las que el Municipio asegura que no puede hacer mucho y la policía afirma necesitar una orden judicial. Aunque el intendente las repudia.
También abrieron las canchas de fútbol 5, que hicieron su propio protocolo ya que no están habilitadas en ninguna de las fases. Y los organizadores de eventos meten presión para que al menos se dejen hacer espectáculos públicos. Unas 6.000 familias dependen de esto.
Entonces, la gente eligió su propia fase y muchos sectores de la economía ya no dan más. El desempleo afecta a unas 11.000 personas y la pobreza a más de 100.000.
Tampoco da más el sistema de salud, saturado y completo, según el propio Acrogliano. Con varios hospitales llenos y otros con una ocupación muy alta en pacientes con COVID-19. Con un personal de salud que trabaja sin descanso desde el 20 de marzo y que cuando mira para afuera no entiende cómo pareciera que a nadie le importa nada. Que implora y pide a gritos que se respeten las pautas básicas de cuidado que se repiten en medios y redes sociales desde un comienzo.
Así: todo queda en manos (como en toda la pandemia) de la responsabilidad individual. Todo depende de que nos cuidemos, usemos lo más que podamos el tapabocas, mantengamos la distancia y evitemos reuniones sociales, mientras alcanzamos ya casi 7 meses de cuarentena.
Mientras la pandemia en Bahía Blanca ya dejó 5.000 casos confirmados y un subregistro que según cálculos matemáticos se encuentra en alrededor de 31.000 personas, el 10 % de nuestra población.
Ahora
Las facturas y una medida de protesta anarquista de los panaderos
Varias de las facturas más consumidas en la actualidad deben su nombre a un movimiento de protesta del siglo XIX.
Bolas de fraile, vigilantes, sacramentos son algunos de las facturas más pedidas cuando vamos a una panadería. Pero lo que tal vez no es tan repetido es el origen del nombre de estas masas dulces.
A fines del siglo XIX, la ciudad de Buenos Aires se estaba urbanizando y llegaban inmigrantes desde distintos puntos de Europa. El rubro de las panaderías crecía mucho, porque había mucha demanda, sobre todo de los productos más baratos, como el pan.
En ese contexto, los panaderos estaban disconformes: frente a un aumento general del alquiler, de los alimentos y del estilo de vida, sus salarios permanecían estancados.
Y lo cierto es que de sus países no habían traído sólo las recetas de las masas dulces, sino que también ideas revolucionarias anarquistas que circulaban en países como España e Italia: ideales de sociedades libres de la autoridad soberana, militar o religiosa, donde todos fueran tratados por igual.
Malatesta y Mattei, dos figuras importantes del anarquismo
Errico Malatesta era un militante antigobierno que escribía publicaciones socialistas y organizaba marchas anarquistas en su país.
Luego de que sus actividades revolucionarias le costaran una sentencia a la cárcel, escapó de Europa escondido en un contenedor.
Llegó a Argentina y se asoció con Ettore Mattei, con quien en 1887 fundaría la Sociedad Cosmopolita de Resistencia y Colocación de Obreros Panaderos, uno de los sindicatos más antiguos del país.
Ese mismo año, debido a la disconformidad que se vivía, los panaderos organizaron una huelga, cerrando las panaderías por una semana.
Pero esa no fue la única medida que tomaron. Como parte de ese movimiento los miembros del gremio renombraron sus pasteles con apodos que injuriaban a la policía, a los militares y a la Iglesia, las instituciones que según los anarquistas coartaban la libertad individual: así quedaron y trascendieron nombres como vigilantes por el primer grupo; cañoncitos y bombitas por el segundo; bolas de frailes, suspiros de monja y sacramentos por la tercera institución.
Estas denominaciones siguen hasta el día de hoy, y de vez en cuando alguien se pregunta de dónde viene, y descubre esta parte de la historia.
Según el pronóstico del SMN, durante la tarde de hoy puede haber lluvias débiles y aisladas, que despejarían para la noche.
A su vez, para la madrugada y mañana del sábado, se espera viento del sudoeste, con ráfagas de entre 45 y 60 km/h entre las 9 y las 13 h, que después van a ir en disminución.
Ahora
Por qué se conmemora hoy el Día del Trabajador
Cada 1 de mayo se conmemora en gran parte del mundo el Día Internacional del Trabajador, una fecha que trasciende el carácter de feriado para convertirse en un símbolo de lucha, memoria y reivindicación de derechos laborales.
El origen de esta jornada se remonta a fines del siglo 19, en plena expansión industrial, cuando millones de obreros trabajaban en condiciones precarias, con jornadas que podían extenderse hasta 16 o incluso 18 horas diarias.
En ese contexto, surgió un fuerte movimiento obrero que reclamaba una reducción del tiempo de trabajo bajo una consigna clara: ocho horas para trabajar, ocho para descansar y ocho para la vida personal.
El punto de inflexión ocurrió el 1 de mayo de 1886, cuando miles de trabajadores iniciaron una huelga masiva en Estados Unidos, especialmente en la ciudad de Chicago. Las protestas continuaron durante varios días y culminaron el 4 de mayo en la llamada Revuelta de Haymarket, donde una explosión durante una manifestación derivó en una violenta represión policial, con muertos y heridos.
Tras esos hechos, varios líderes sindicales fueron detenidos y condenados en un juicio cuestionado por su falta de garantías. Algunos de ellos fueron ejecutados y pasaron a la historia como los “Mártires de Chicago”, convirtiéndose en un símbolo de la lucha por los derechos laborales.
A partir de ese episodio, el movimiento obrero internacional tomó la fecha como referencia. En 1889, durante un congreso de la Segunda Internacional en París, se estableció oficialmente el 1 de mayo como el Día del Trabajador, en homenaje a aquellos hechos y como una jornada de reivindicación global.
Con el paso del tiempo, la conmemoración se extendió a numerosos países, donde se transformó en un día de movilizaciones, actos y reflexión sobre las condiciones laborales.
En Argentina, al igual que en gran parte del mundo, el 1 de mayo es feriado nacional y una fecha clave para visibilizar demandas y avances del sector trabajador.
Más allá de su origen histórico, el Día del Trabajador sigue vigente como recordatorio de que muchos de los derechos actuales, como la jornada laboral limitada, el descanso semanal o las condiciones dignas de empleo, fueron conquistados a través de la organización y la lucha colectiva.
-



Ahorahace 10 horasLas facturas y una medida de protesta anarquista de los panaderos
-



Culturahace 10 horasEl cantante de cumbia Valentino Merlo se presentará en Bahía
-



Climahace 14 horasCon frío y con viento, sucundun sucundun
-



Ahorahace 1 díaSe esperan vientos fuertes para mañana
-



Ahorahace 2 díasPor qué se conmemora hoy el Día del Trabajador
-



Ahorahace 2 díasCómo funcionan hoy los servicios durante el feriado
-



Ahorahace 1 díaYa son más de 400 los inscriptos para ser choferes de plataformas
-



Ahorahace 1 díaUn día como hoy pero hace 46 años, llegaba la tv a color









































