El regreso de Bahía a fase 3 permite a la gastronomía incrementar su horario de atención al público. Los clientes podrán permanecer en los locales hasta las 23 horas.
Esta medida trajo alivio en el sector, aunque existen los temores lógicos de un retroceso. Consultado al respecto, el secretario de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Bares, Confiterías y Afines, Rodolfo Perata, indicó a Wips que se trata de un “pequeño suspiro” y una “ventanita de oportunidad” para empezar a “remar muy fuerte la comunicación para que la gente para vuelva”.
“Está comprobando que va a ser mucho más difícil el regreso de la gente a lo que fue el año pasado”, dijo el dirigente, que cuestionó la “falta de comprensión” de las autoridades provinciales y nacionales.
“Lamentablemente por no trabajar el tema a fondo, la gastronomía se ha transformado en un fusible de la pandemia, porque quedó demostrado que todos los que cumplimos, que somos el 95 % como en toda actividad, no tuvo contagios”, aseguró.
Para Perata, el sector es como “un cóctel explosivo” porque saben que es “concreto” que exista un nuevo retroceso de fase porque “ya sucedió en varias oportunidades, y sería letal”.
Consultado sobre los costos a afrontar, adelantó que “casi nadie va a poder pagar el aguinaldo en tiempo y forma, y algunos ni hacerlo directamente”, y que el último acuerdo paritario, “la mayoría no la va a poder cumplir”.
“Hay retrasos en los pagos de alquileres, de luz, gas y agua y ni hablar con la toma de préstamos para poder supervivir el año pasado. Volver a pedir un crédito este año sería un salvavidas de plomo. Se van a necesitar medidas de refinanciamiento, recién para abonar en 2023, porque ni siquiera en 2022 la actividad va a estar recompuesta”, finalizó.