Ahora
Irán sacando los tachos de basura de los espacios públicos y apelarán a que los vecinos se lleven sus residuos
Además del costo que implica mantenerlos, advierten que son mal utilizados en muchos lugares.
El municipio avanza en la reducción de la cantidad de tachos de basura en los espacios públicos de Bahía Blanca y apunta a concientizar a que cada uno se lleve los residuos a sus casas.
“Es una idea, no tenemos nada formalizado. Estamos viendo cómo darle forma a una propuesta que tiene que ver con sacarlos de los espacios apelando al compromiso del ciudadano y la responsabilidad en la autogestión de los residuos”, le anticipó a Wips Digital el director de Espacios Públicos, Pablo Bianco.
El funcionario explicó que una de las cuestiones es el costo del mantenimiento de los espacios ya que la logística es compleja porque en la mayoría de las plazas el recambio de bolsas tiene frecuencias diarias.
“Todos los días a cada uno de los 400 espacios va gente a renovar las bolsas. Y son recursos que se podrían direccionar a otra cuestión y no a resolver el problema de un papelito”, sostuvo Bianco.
Otro problema que se ve con los cestos desparramados por la ciudad es que hay vecinos que los aprovechan para tirar su basura domiciliaria. Según el funcionario, algunos cruzan su calle y dejan las bolsas en los tachos de las plazas. “Ponen 2 bolsas y se llenan”, criticó.
Un cambio cultural
En ese sentido, Bianco reconoció que “son procesos largos” porque “propone cambiar una cuestión cultural que está muy arraigada”.
“Estamos acostumbrados a tirar un papel en la calle porque no hay tacho o porque está a 20 metros”, lamentó.
Por su parte, el subsecretario de Gestión Ambiental, Matías Insausti, reconoció a Wips Digital que cuando se sacan los cestos para volver a soldarlos o pintarlos, en algunos lugares ya no se vuelven a colocar.
“Se está haciendo un estudio sobre los mejores lugares para ponerlos. En algunos momentos se pusieron en sectores donde se usaron de manera inapropiada y probablemente no vuelvan ahí”, explicó.
Y ejemplificó: “Hay lugares donde el cesto mal ubicado se terminó usando como el basurín privado de algún vecino. Esta no es la finalidad porque el cesto o papelero para la vía pública está preparado y diseñado para la persona que viene caminando y tiene un papel, una botella o cáscara de una fruta, pero no para que un vecino ponga una bolsa de consorcio adentro”.
Sin tachos pero con carteles
En ese sentido, Insausti contó que hay estudios que demuestran que los espacios públicos sin cestos pero con cartelería y concientización son mucho más limpios.
“Por lo general estos papeleros no dan a basto con la logística de limpieza. Un domingo en el Parque de Mayo, donde tenés mucha afluencia de gente, deberíamos limpiarlos cerca de 6 u 8 veces por día. Y eso es casi imposible para el municipio”, explicó.
“Es más limpio hacer que el vecino se lleve su bolsita de residuos y la pueda tirar en algún cesto grande antes de que la gente siga tirando en un tacho colapsado”, concluyó.
Ahora
Cuáles son los efectos y consecuencias de las diferentes drogas
Hoy, 26 de junio, se conmemora el Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas.
Esta fecha fue instituida por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1987 con el objetivo de reforzar la acción y la cooperación para lograr una sociedad libre del consumo de drogas.
En ese contexto, es importante conocer los efectos y las consecuencias que cada una de ellas genera en el cuerpo humano.
A continuación, información completa de la Organización Panamericana de la Salud:
Marihuana:
El cannabis es la droga ilícita más consumida en el mundo. Se estima que alrededor de 228 millones de personas consumieron cannabis en el último año, lo que representa la mayor proporción del consumo mundial de drogas ilícitas.
En América, el cannabis representa una proporción importante de los trastornos por consumo de drogas. Se estima que el 31,5 % de los trastornos por consumo de drogas están relacionados con el cannabis, lo que lo convierte en la segunda sustancia más frecuente asociada a estos trastornos después de los opioides.
Entre las personas con trastornos por uso de sustancias en la región:
36.0 % de los hombres presentan trastornos relacionados con cannabis
25.7 % de las mujeres presentan trastornos relacionados con cannabis
El consumo es más frecuente entre personas jóvenes, siendo el grupo de 15 a 24 años el más afectado en términos de incidencia de trastornos por consumo de drogas. Aunque la mortalidad directa por sobredosis de cannabis es poco frecuente, su consumo puede asociarse con diversos efectos adversos para la salud, especialmente cuando se inicia a edades tempranas o se combina con otras sustancias. La intoxicación aguda con cannabis se asocia con un mayor riesgo de:
Ansiedad
Deterioro de la atención y la memoria
Disforia
Mayor riesgo de sufrir accidentes y traumatismos
Náuseas
Pánico
Paranoia
Estos efectos también pueden incluir deterioro psicomotor, lo que aumenta el riesgo de lesiones accidentales, accidentes de tránsito y errores en actividades que requieren coordinación y precisión. El riesgo puede aumentar cuando el cannabis se consume junto con alcohol u otras sustancias.
El THC puede inducir síntomas psiquiátricos, incluyendo ansiedad, paranoia y síntomas psicóticos, incluso en personas sanas. Estos efectos pueden ser más intensos en personas con vulnerabilidad previa a trastornos de salud mental y cuando se consumen productos con mayor concentración de THC. El consumo de cannabis durante la adolescencia puede interferir con los procesos de maduración cerebral, aumentando la vulnerabilidad a problemas cognitivos, dependencia y trastornos de salud mental.
En las últimas décadas se ha documentado un aumento en la concentración de THC en los productos de cannabis y una diversificación de las formas de consumo, incluyendo extractos, comestibles y productos para vaporización. Estos cambios pueden aumentar los riesgos para la salud, especialmente entre adolescentes, jóvenes y personas con vulnerabilidad a trastornos de salud mental.
Cocaína:
La cocaína es un estimulante potente del sistema nervioso central asociado con múltiples efectos para la salud física y mental. Su consumo puede provocar una amplia gama de complicaciones médicas, así como conductas de riesgo que aumentan la probabilidad de lesiones, violencia y transmisión de infecciones, incluidas infecciones de transmisión sexual y virus transmitidos por la sangre.
En América, los trastornos por consumo de cocaína representan una proporción importante de la carga de enfermedad asociada al uso de sustancias psicoactivas. Se estima que:
15.4 % de la prevalencia de trastornos por consumo de drogas están asociadas a la cocaína
12.0 % de las muertes relacionadas con trastornos por uso de sustancias se atribuyen a esta sustancia
10.6 % de los años de vida ajustados por discapacidad (DALYs) asociados a estos trastornos están vinculados al consumo de cocaína.
La cocaína es la tercera sustancia que más contribuye a la carga total de trastornos por uso de sustancias en la región, después de los opioides y el cannabis.
El consumo de cocaína puede producir efectos adversos para la salud. Entre las complicaciones más relevantes se encuentran:
Toxicidad aguda y sobredosis
Arritmias y otras complicaciones cardiovasculares
Infarto agudo de miocardio
El consumo frecuente también puede provocar psicosis inducida por sustancias, caracterizada por paranoia, agitación y alteraciones de la percepción. La combinación de cocaína con alcohol aumenta significativamente la toxicidad cardiovascular y hepática, debido a la formación de metabolitos con mayor potencial tóxico. Los problemas físicos más comunes asociados con el consumo de cocaína incluyen:
Agotamiento
Cefaleas
Disminución de la inmunidad a las infecciones
Entumecimiento y/u hormigueo
La persona se rasca o hurga la piel en forma repetida
Mayor riesgo de sufrir accidentes y traumatismos
Pérdida de peso
Piel fría y húmeda
Los problemas psicológicos pueden incluir:
Ansiedad
Comportamiento violento o agresivo
Depresión
Deterioro de la memoria
Dificultad para conciliar el sueño
Fluctuaciones del estado de ánimo
Paranoia
Estimulantes (anfetamina, metanfetamina y éxtasis):
Estas sustancias actúan sobre el sistema nervioso central produciendo efectos estimulantes. Su consumo puede generar efectos adversos para la salud física y mental, especialmente cuando se utilizan de forma repetida o en dosis elevadas.
En América, los trastornos por consumo de estimulantes de tipo anfetamínico representan una proporción relevante de la carga de enfermedad asociada al uso de drogas.
10,2% de la prevalencia de trastornos por consumo de drogas se asocia a estimulantes de tipo anfetamínico
6,4% de las muertes relacionadas con trastornos por uso de sustancias se atribuyen a estas sustancias
6,1% de los años de vida ajustados por discapacidad (DALYs) vinculados a estos trastornos están asociados al consumo de estimulantes de tipo anfetamínico.
Dentro del total de muertes por trastornos por uso de sustancias en la región, el 7,1% de las muertes en hombres están asociadas a estimulantes de tipo anfetamínico y el 4,9% de las muertes en mujeres se relacionan con estas sustancias.
El consumo de estimulantes de tipo anfetamínico puede producir diversos efectos adversos para la salud. Entre los riesgos se encuentran:
Arritmias
Cefaleas
Contractura de la mandíbula
Daño hepático
Deshidratación
Deterioro de la resistencia a las infecciones
Insomnio
Dolor muscular
Disnea
Estrés cardiovascular
Hemorragia cerebral
Los efectos sobre la salud mental incluyen:
Alteraciones del estado de ánimo
Paranoia
Psicosis inducida por sustancias
Deterioro de la memoria
Dificultad para concentrarse
Opioides (heroína, fentanilo, codeína, etc):
Los opioides incluyen sustancias naturales, semisintéticas y sintéticas que actúan sobre el sistema nervioso central. Entre ellos se encuentran medicamentos prescritos, así como sustancias ilícitas como la heroína. Su consumo puede producir sedación, pero también se asocia con un alto riesgo de dependencia, sobredosis y muerte.
En América, los opioides representan la principal carga de enfermedad asociada a los trastornos por consumo de drogas.
42,7% de la prevalencia de trastornos por consumo de drogas se relaciona con los opioides.
75,6% de las muertes relacionadas con trastornos por uso de drogas se atribuyen a opioides.
77,7% de los años de vida ajustados por discapacidad (DALYs) vinculados a estos trastornos se relacionan con el consumo de opioides.
En el 2021 los trastornos por consumo de opioides causaron 58.764 muertes en la región. El análisis de tendencias entre 2000 y 2021 muestra un aumento marcado de la incidencia, la prevalencia, la mortalidad y la carga de enfermedad asociadas a opioides en las Américas. A nivel mundial, los opioides sintéticos continúan generando una preocupación creciente.
El fentanilo ha desempeñado un papel central en la crisis sanitaria de América del Norte y otros opioides sintéticos de alta potencia, como los nitacenos, se han asociado con muertes en distintas regiones del mundo.
Los efectos del uso en un lapso breve incluyen:
Deterioro de la memoria
Dificultad para concentrarse
Estreñimiento
Náuseas y vómitos
Prurito
Respiración superficial o disnea
Somnolencia
Los efectos del uso prolongado incluyen:
Depresión
Disminución de la libido
Impotencia
Insuficiencia respiratoria, que conduce a la muerte
Períodos menstruales irregulares
Los síntomas de abstinencia incluyen:
Diarrea
Calambres abdominales y vómitos
Hipertensión y pulso acelerado
Pensamientos acelerados; sudores y/o piel de gallina
Bostezos, goteo nasal y ojos llorosos
Alucinógenos (LSD):
Los efectos de los alucinógenos son imprevisibles y pueden variar de un usuario a otro o en diferentes ocasiones. Estas sustancias pueden producir cambios profundos en la percepción, el estado de ánimo y los procesos de pensamiento.
En algunos casos, los alucinógenos pueden provocar imágenes retrospectivas, es decir, la recurrencia espontánea de los efectos perceptivos similares a los experimentados durante el consumo previo. El uso prolongado también puede agravar problemas de salud mental preexistentes, como la esquizofrenia.
El uso de alucinógenos puede causar:
Aceleración de la frecuencia cardíaca e hipertensión
Alteraciones de los sentidos: auditivas, visuales, olfativas y táctiles
Alucinaciones
Crisis convulsivas
Debilidad muscular
Dificultad para conciliar el sueño
Entumecimiento
Fluctuaciones del estado de ánimo, como ansiedad, pánico, euforia y paranoia
Náuseas y vómitos
Temblores y contracciones espasmódicas
El éxtasis (MDMA) es una sustancia sintética con propiedades estimulantes y alucinógenas, relacionada con los estimulantes anfetamínicos. Su consumo se asocia con una serie de trastornos poco frecuentes, pero potencialmente graves, como:
Alteraciones del equilibrio entre el sodio y el agua corporal
Daño hepático
Hemorragia cerebral
Hipertermia (temperatura corporal muy alta)
El éxtasis también puede asociarse con problemas crónicos de salud mental, como deterioro de la memoria, depresión, trastornos de pánico, delirio e imágenes retrospectivas. El consumo repetido puede provocar efectos neurotóxicos que provocan daño neurológico en el cerebro.
Varias sustancias con efectos alucinógenos forman parte del grupo de nuevas sustancias psicoactivas (NPS), caracterizadas por la aparición continua de nuevos compuestos sintéticos en el mercado mundial de drogas.
Ahora
Preocupan los casos de tuberculosis: cómo es la situación en Bahía
Conversamos con el Secretario de Salud, Federico Bugatti.
La tuberculosis (TB) continúa siendo un problema sanitario relevante a nivel internacional, nacional y local.
En Wips conversamos con Federico Buggati, Secretario de Salud de Bahía, quienes nos compartió que, durante el 2025, se detectaron 40 personas con TB a nivel local, de los cuales 23 fueron hombres y 17 mujeres.
De los 40 casos, se hicieron 36 intervenciones, lo que arrojó que cada paciente estuvo en contacto con una media de 2,9 personas.
En el primer semestre de este año, según informó Bugatti, los casos confirmados en Bahía fueron 23, cifra que se mantiene hasta hoy.
El médico recordó que es una enfermedad que no se previene con vacunación en adultos, por lo que es sumamente importante poner la vacuna en la temprana edad.
Además, aseguró que las condiciones que favorecen la TB son la malnutrición, el hacinamiento o los contextos de encierro como la cárcel.
Las cifras a nivel nacional
Entre 2020 y 2026, hay una tendencia de crecimiento de los casos, ya que pasaron de 3.777 en 2020 a 6.482 en 2026, lo que representa un aumento de 2.705 casos (71,6%).
Las regiones que presentan mayor cantidad de casos son Centro, NEA y Cuyo, y Buenos Aires es la provincia con mayor número de tuberculosos.
Si bien en Bahía no hay casos confirmados por el momento, es importante vacunarse contra esta enfermedad.
¿Qué es la tuberculosis?
La tuberculosis es una enfermedad infectocontagiosa causada por una bacteria conocida como Bacilo de Koch, que afecta a los pulmones y que puede atacar también otros órganos.
La vía de contagio más común es por la inhalación del bacilo que una persona enferma transmite a través del aire cuando habla, escupe, tose o estornuda.
Para que se produzca, el contacto debe ser frecuente y por tiempo prolongado.
La detección temprana es una de las principales herramientas para combatir esta enfermedad, tanto el diagnóstico como el tratamiento, que son gratuitos en todos los centros de salud y hospitales públicos.
Los síntomas más habituales son: tos persistente – con o sin expectoración – por más de 15 días; fiebre y sudoración, en especial durante la noche; eliminación de sangre en el catarro, alta de apetito y cansancio; y pérdida de peso.
¿Cómo se previene la tuberculosis?
Es fundamental vacunar con la BCG a niñas y niños recién nacidos. Es una dosis, antes de salir del hospital.
La vacuna previene las formas graves de tuberculosis como por ejemplo la meningitis u osteomielitis.
2024-02-calendario-nacional-vacunacionAhora
En Bahía, 7 de cada 10 suicidios son de varones
Conversamos con el jefe del Departamento de Salud Mental para conocer su análisis.
Durante el 2025, en Bahía la tasa de suicidios consumados fue de 7,5 cada 100 mil habitantes. El 69% fueron hombres, y la mediana de edad fue de 42 años (con un rango entre los 17 y 89 años).
En tanto, la tasa intentos de suicidio se situó en 124,2 cada 100 mil habitantes y se observa que el 66,8% fueron mujeres.
Wips conversó con Hugo Kern, jefe del Departamento de Salud Mental del Municipio, quien en primer lugar estableció que se trata de una “paradoja de los suicidios”, ya que “si vos analizás las tentativas de suicidio, mayoritariamente son realizadas por mujeres, pero, en el caso de los suicidios, mayoritariamente son realizados por hombres”.
Para Kern, este diferencia se debe, en primer lugar, a que el método de intento de suicidio en mujeres son a través de psicofármacos, es decir, drogas de producción legal, y esto está muy vinculado a lo que los especialistas llaman “la tranquilidad recetada”, que es una búsqueda de tranquilidad frente a las inequidades que les tocan enfrentar a las mujeres por su género.
En cambio, los mecanismos utilizados por los hombres son más letales, ya que suelen ser los ahorcamientos, el defenestramiento o el uso de armas de fuego.
Sin embargo, esta diferencia en los números para el jefe del Departamento se debe, fundamentalmente a las pautas culturales que indican cómo son las formas de ser hombres: “el sistema patriarcal no es bueno no solamente para las mujeres, sino también para los varones. Tiene consecuencias, entre otras cosas, esto es uno de los reflejos que podés encontrar, una evidencia de que las formas de ser varón, que están predeterminadas de los hombres para ejercer y parecer hombres frente a otros hombres, generan conductas que son muy poco saludables, entre ellas las tentativas suicidas y algunas otras actividades riesgosas”.
A nivel nacional, durante el 2025 se produjeron 5.209 suicidios, de los cuales, si bien aún no hay datos oficiales, se estima que cerca del 80% fueron de varones.
Los especialistas indican que es urgente deconstruir las formas de masculinidades que son nocivas para los varones.
Si vos o alguien de tu entorno corre el riesgo cierto o inminente de vida, te podés comunicar a la línea 107, que es el Centro de Comunicaciones del Municipio. Ellos te van a derivar con el servicio S.I.Em.Pre o el Equipo de Emergencias Psicosociales del Departamento de Salud Mental.
Además, te podés comunicar con este Departmento y obtener asesoría y talleres grupales al Whatsapp 291-4261642.
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