Bahía Blanca comienza este lunes una nueva extensión de la cuarentena y es una de las 44 ciudades de todo el país que continuará al menos 3 semanas más en etapa de Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio.
El decreto que firmó el presidente Alberto Fernández asegura que la ciudad está en un “alto amesetamiento de casos” por lo que, al menos en los papeles, no habrá nuevas flexibilizaciones.
Cabe recordar que pese a estar en esta etapa, se realizan en Bahía distintas actividades que no están habilitadas. Y esto no ocurre solo en nuestra ciudad, también se da en General Pueyrredón.
Esta nueva etapa se mantendrá hasta el 29 de noviembre y luego se evaluará nuevamente la situación epidemiológica.
Bahía viene con una leve baja en los casos en las últimas 3 semanas y con un descenso también en la ocupación del sistema hospitalario.
Los distritos alcanzados por el aislamiento son:
– Los departamentos de General Pueyrredón, Bahía Blanca, San Nicolás, Laprida, Pila, San Cayetano, Balcarce, Castelli, Roque Pérez y Tandil de la provincia de Buenos Aires.
– El departamento de Rawson en Chubut.
– Los aglomerados de las ciudades de Neuquén, Plottier, Centenario, Senillosa, Cutral Có, Plaza Huincul y Zapala en la provincia de Neuquén.
– Los aglomerados de las ciudades de Bariloche y Dina Huapi y los departamentos de General Roca y Adolfo Alsina de la provincia de Río Negro.
– Los departamentos de Rawson, Rivadavia, Chimbas, Santa Lucía y Capital en la provincia de San Juan.
– Los departamentos de Capital y General Pedernera en la provincia de San Luis.
– Los aglomerados de la ciudad de Río Gallegos, El Calafate, Puerto Deseado y Caleta Olivia de la provincia de Santa Cruz.
– Los departamentos de Rosario, la Capital, General López, Caseros, Constitución, San Lorenzo, Las Colonias y Castellanos, en la provincia de Santa Fe.
– Los departamentos de Capital y Banda de la provincia de Santiago del Estero.
– El departamento de Río Grande de la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur.
El domingo por la noche se hizo viral un video que advertía que Bahía iba a entrar el martes en alerta roja por tormentas.
La información que dio el usuario Heber Lavecchia, de Uruguay era falsa, ya que el Servicio Meteorológico Nacional es el organismo oficial que emite las alertas.
Es cierto que llovió en la ciudad, pero el alerta fue amarillo y el agua y el viento no tuvieron gran capacidad de daño.
En ese contexto, el intendente Federico Susbielles deslizó la posibilidad de que a través de la Asesoría Letrada del municipio, se inicien acciones contra quienes aportan datos falsos y generan temor en la población.
Según datos oficiales, el costo de criar a un niño en nuestro país es cada vez más caro y ya se ubica en valores que superan ampliamente el medio millón de pesos mensuales, dependiendo de la edad.
De acuerdo con la denominada Canasta de Crianza, elaborada por el INDEC, durante los primeros meses de 2026 una familia necesitó entre $ 476.230 y $ 607.848 por mes para cubrir los gastos básicos de un hijo.
El informe detalla que los montos varían según la etapa de crecimiento:
Menores de 1 año: $ 476.230
Niños de 1 a 3 años: $ 567.124
Niños de 4 a 5 años: $ 483.497
Niños de 6 a 12 años: $ 607.848
En este sentido, el mayor costo se registra en la franja de 6 a 12 años, donde inciden con más peso gastos como educación, transporte y actividades complementarias.
La medición no solo contempla bienes y servicios esenciales como alimentación, vestimenta, salud, vivienda y educación, sino que también incorpora un dato clave: el costo del cuidado, es decir, el tiempo que demandan las tareas de crianza, valorizado económicamente.
Este componente resulta determinante, especialmente en los primeros años de vida, donde representa una porción significativa del gasto total.
El indicador se consolida como una referencia central para dimensionar el impacto económico de la crianza en los hogares argentinos y también es utilizado como parámetro en ámbitos judiciales, por ejemplo, para la fijación de cuotas alimentarias.
Argentina formalizó la salida de la Organización Mundial de la Salud.
Se trata de una decisión del gobierno nacional fundamentada en “profundas diferencias” con la gestión del organismo especialmente en relación con el manejo de la pandemia de COVID-19.
Desde el Ejecutivo sostienen que la OMS promovió políticas que afectaron la soberanía sanitaria y que el país necesita mayor autonomía para definir sus propias estrategias de salud.
Además, que el manejo de la cuarentena generó graves perjuicios económicos y educativos, y que sus determinaciones se basan más en cuestiones políticas que científicas.
“Las cuarentenas provocaron una de las mayores catástrofes económicas de la historia mundial y, acorde al Estatuto de Roma de 1998, el modelo de cuarentena podría catalogarse como un delito de lesa humanidad. En nuestro país, la OMS respaldó a un gobierno que dejó a los niños fuera de la escuela, a cientos de miles de trabajadores sin ingresos, llevó a comercios y pymes a la quiebra y, aun así, nos costó 130.000 vidas. Hoy, la evidencia indica que las recetas de la OMS no funcionan porque son el resultado de la influencia política, no basadas en la ciencia. Además, confirmó su inflexibilidad para cambiar su enfoque y, lejos de admitir errores, elige continuar asumiendo competencias que no le corresponden y limitando la soberanía de los países”, dijo el gobierno nacional meses atrás.
No obstante, el gobierno aclara que esta salida no implica dejar otros espacios de cooperación regional, como la Organización Panamericana de la Salud (OPS), a través de la cual continúan diversos programas sanitarios.
A nivel internacional, la decisión argentina se inscribe en un contexto más amplio de cuestionamientos a organismos multilaterales de varios países, principalmente Estados Unidos.
Esta decisión genera cuestionamientos de sectores sanitarios y organismos internacionales advierten que el retiro podría implicar la pérdida de cooperación técnica, acceso a insumos y participación en programas globales de salud.
La Organización Mundial de la Salud es una entidad que fue creada en 1948 para coordinar la respuesta ante emergencias sanitarias globales.
Nació después de la II Guerra Mundial, cuando la salud pública internacional ganó relevancia, y ha logrado erradicar del planeta la viruela y la polio, controlar el cólera y poner en marcha campañas de vacunación infantil.