Pese a que los servicios para la compra-venta y alquileres de propiedades están habilitados, 8 de cada 10 inmobiliarias no pudieron cerrar ninguna operación durante mayo, según el Observatorio Inmobiliario de la Cámara de Empresas de Servicios Inmobiliarios (Camesi).
El sondeo se hace entre más de 3.200 operadores de ese sector.
En tanto que casi el 60 % registró un aumentó en la oferta de locales comerciales, sobre todo en centros urbanos debido al incremento de cierres de negocios por la crisis que desató la pandemia.
“Estamos frente a una crisis sin precedentes en el mercado y creemos que se impone medidas del gobierno que incluyan una amplia moratoria, el acceso a créditos blandos y una fuerte presencia y apoyo al Estado en lo económico, en lo financiero y en lo comercial”, dijo el presidente de Camesi, Alejandro Ginevra, según reporta Infobae.
En mayo, el 21% de los consultados pudo cerrar alguna operación de alquiler, lo que representa un aumento del 9% en comparación con el mes anterior, aunque la mayoría sigue sin registrar operaciones. En el rubro de compra-ventas, apenas el 18% de las inmobiliarias cerró una operación. En abril lo había hecho el 7 por ciento.
El Observatorio Inmobiliario, que nuclea a empresas y agentes del sector inmobiliario del todo el país, se realizó en base a consultas a representantes del sector y reveló que muchas inmobiliarias no pudieron cubrir el pago de servicios y obligaciones.
El 43% de los operadores no pudo cumplir con todos los servicios y el 61% con la totalidad del pago de sus obligaciones.
“El 60% de quienes pagan sueldos no está pudiendo cumplir el pago total de los haberes a sus empelados. Y el 48% de los que pagan comisiones pudo hacerlo de forma total”, concluyó el informe.
En cuanto al pago de alquileres de los inquilinos, el 52% pudo abonar la totalidad de la renta, mientras que el resto hizo pagos parciales.
De acuerdo a la Ley de Contrato de Trabajo (N° 20.744) junio es el mes del primer medio aguinaldo, o Sueldo Anual Complementario.
Se trata de un ingreso extra, que también se paga en diciembre, que perciben trabajadores en relación de dependencia, privados o públicos, jubilados y pensionados.
Esta suma se abona como máximo hasta el 30 de junio y hasta el 18 de diciembre, aunque hay una prórroga para los empleadores de cuatro días hábiles.
Se calcula tomando como base el salario bruto mensual más alto percibido en lo que va del año. Y ese número se divide en dos.
Por ejemplo, si el mejor sueldo mensual del trabajador en el semestre julio-diciembre fue de $ 1.500.000, el aguinaldo debe ser de $ 750.000.
Y si el trabajador solo trabajó tres meses en ese semestre, se calcularía así: ($ 1.500.000 / 2) / 6 * 3 = $ 375.0000).
A la suma hay que aplicarle los descuentos de aportes jubilatorios, obra social y cuota sindical, entre otros, que pueden ser hasta el 19 %.
Hoy, 2 de junio, es el Día del Bombero Voluntario.
La fecha proviene de 1884 cuando a raíz de un voraz incendio en La Boca, un vecino llamado Tomás Liberti y su hijo organizaron, junto a un grupo de personas del barrio, una cadena humana para apagar las llamas que amenazaban propagarse rápidamente en las construcciones aledañas.
Así fue como este suceso dio nacimiento a la creación del primer Cuerpo de Bomberos Voluntarios.
De esta manera, cada 2 de junio se honra a hombres y mujeres que, con gran responsabilidad y vocación, cumplen un importante rol social en la prevención y cuidado de sus comunidades.
– Son voluntarios, por lo que no perciben un sueldo mensual, ya que su labor es completamente gratuita y basada en el servicio a la comunidad. Sin embargo, por ley, cuentan con beneficios como cobertura médica, seguro de vida, subsidios y una pensión graciable al jubilarse tras cumplir 25 años de servicio.
– Los cuarteles se financian a través de un esquema mixto que combina fondos estatales, tasas municipales, aportes privados y la autogestión de cada cuartel.
– El sistema se sostiene a través del Fondo Nacional de Bomberos Voluntarios (Ley 25.054). Este fondo se financia mediante un porcentaje obligatorio retenido de las primas de seguros (excepto los seguros de vida), que luego se distribuye entre las asociaciones de todo el país.
Los pagos suelen realizarse en dos etapas, al principio y en la segunda parte del año.
– También reciben partidas de presupuestos provinciales.
– A nivel local, los cuarteles suelen recibir partidas económicas directas de las municipalidades o subsidios. Muchas ciudades incluyen una pequeña tasa de contribución voluntaria en las facturas de servicios públicos (como luz, agua o gas) que los vecinos aportan solidariamente.
– La autogestión es vital para el día a día operativo. Los cuarteles organizan: venta de bonos contribución o rifas, eventos benéficos y campaña de socios.
– También reciben donaciones privadas de vecinos, comercios y grandes empresas.
– Los bomberos tienen un sistema único de jerarquías, con escalafón, símbolos y uniformes.
Una importante cantidad de comerciantes bahienses, nucleados en la Corporación y la Cámara, elevaron un reclamo a autoridades locales, provinciales y nacionales para que impulsen medidas extraordinarias que permitan sostener la actividad económica y preservar el empleo en un contexto complejo y tras las distintas catástrofes climáticas que golpearon a la ciudad.
El pedido fue presentado durante un encuentro realizado en el Teatro Don Bosco, donde participaron más de 500 personas entre comerciantes, empresarios, industriales y emprendedores locales.
Estuvieron presentes y participaron los senadores provinciales Marcelo Feliú (Fuerza Patria) y Nerina Neumann (UCR), y los diputados Andrés De Leo (UCR), Oscar Liberman (LLA) y Alejandro Dichiara (Fuerza Patria).
La iniciativa fue impulsada por las dos entidades antes mencionadas, que advirtieron sobre la profunda crisis que atraviesa el sector con caída de ventas, cierre de locales y las dificultades para afrontar obligaciones impositivas y financieras.
Según señalaron, la situación actual es una de las más complejas de los últimos años y requiere respuestas urgentes de los distintos niveles del Estado.
El documento entregado a los legisladores reclama, como principal medida, la declaración de la emergencia económica y comercial para Bahía Blanca. Además, solicita alivio fiscal a nivel nacional, provincial y municipal, financiamiento productivo, simplificación tributaria, herramientas para preservar los puestos de trabajo y programas destinados a fortalecer el entramado productivo local.
Entre los planteos también figuran la suspensión de embargos, ejecuciones fiscales e inspecciones, así como prórrogas para el cumplimiento de obligaciones tributarias.
Los organizadores aclararon que no solicitan subsidios directos, sino tiempo, financiamiento y condiciones que permitan recuperarse de las pérdidas sufridas por los fenómenos climáticos y por la caída general del consumo.