El Ministerio de Salud de la Provincia impulsa una campaña que pone el foco en la importancia de prevenir problemas de salud mental vinculados a las apuestas virtuales durante el desarrollo del Mundial.
Un relevamiento del Observatorio Humanitario de Cruz Roja Argentina realizado sobre 11 mil estudiantes secundarios de 16 provincias concluyó que seis de cada diez adolescentes estuvieron expuestos a apuestas deportivas, mientras que el 16% reconoció haber apostado alguna vez. Entre quienes participan, el 83% lo hace desde el celular y la mitad admitió haber recibido ayuda de un adulto para acceder a las plataformas.
Con la consigna “Que la única pasión sea alentar a la Selección”, desde el organismo avierten que “cuando las apuestas dejan de ser un entretenimiento y empiezan a generar ansiedad, aislamiento o conflictos en tu vida cotidiana, es momento de parar”.
La iniciativa busca concientizar sobre los síntomas que dan cuenta de que el juego puede convertirse en una adicción y una problemática de salud mental, cuando se corren del límite del esparcimiento.
El juego problemático, afección de salud mental que deviene de la adicción que generan las actividades recreativas en las que se gana o se pierde dinero, se ha multiplicado en los últimos años con la irrupción de plataformas online de apuestas, casinos virtuales y mesas de póker en la web, entre otras opciones, que se operan desde el celular, en cualquier momento del día y para las que no hay grandes dificultades de acceso.
Esta situación tiene un riesgo particular, que es atraer a los juegos de azar por dinero a personas que nunca se habían interesado en el juego, por lo que, al haber más jugadores, más personas serán propensas a desarrollar una posible adicción.
El peligro radica además en que el dispositivo de acceso a las apuestas y juegos de azar online es el teléfono celular, el mismo aparato que atraviesa casi todas las actividades que en la actualidad desarrollan los seres humanos.
Así, la misma pantalla que – según afirman especialistas – genera adicción y ansiedad por el simple uso de sus prestaciones más básicas, invita al juego de apuestas, potenciando la posibilidad de desarrollar un problema de salud mental. Desde los entornos virtuales, el juego se naturaliza como una aplicación más del dispositivo, por lo que su detección como una situación adictiva es aún más difícil de reconocer.
“El juego en línea se vuelve problemático cuando se realiza de forma recurrente y excede nuestra capacidad de controlarlo y esta situación afecta a todas las clases sociales y todas las edades, especialmente a los jóvenes”.
Señales para prestar atención:
Ansiedad, irritabilidad o aislamiento social.
Pérdida repentina de interés en actividades que antes eran de disfrute.
Preocupación constante por el juego.
Negación, mentiras o minimización del tiempo invertido en el juego.
Conducta de juego recurrente sin poder controlarlo.
La Provincia cuenta con espacios de atención, acompañamiento y orientación. Ante cualquier consulta, se puede llamar al 0800-222-5462.