Ahora
El histórico tobogán al que no todo Bahía se animaba a subir y los recuerdos de los que se lanzaron
Era altísimo y estaba en el Parque de Mayo. Las colas eran larguísimas.
Entre los 70 y parte de los 90 hubo un lugar muy especial para chicos y chicas en Bahía Blanca: un tobogán gigante para el que siempre había cola.
Por eso hoy en #AsíEraBahía te contamos la historia del tobogán caracol del Parque de Mayo.
En febrero de 1970 el vecino Ramón Chinestra lo instaló: era un juego increíble para la época, de hierro y pintura de colores.
¡Y era larguísimo! Cientos de niñas y niños hacían cola para subir y aterrizar dando el saltito final. Aunque no todos lograban dar ese saltito: muchos se lastimaban.
Y por eso último (además de la falta de mantenimiento) lo decidieron sacar.
¡Pero ese no fue su final! El tobogán fue recuperado en el 2013 (achicado) y se lo puso en la plaza de Thompson y Esmeralda en Villa Rosario Sur.
Nostalgia en la #ComunidadWips tras la publicación en Instagram
“Si habré subido y bajado. En un momento tenía rota las últimas tablitas y tenias medio que esquivar para no romperte el pantalón”, cuenta Andrés Villar.
“Amaba ese tobogán”, dice Elena Warnes.
“¡Hermoso recuerdo de mi infancia hacer cola para subir! Una adrenalina increíble y el miedo que sentí la primera vez que me subí no lo olvido más”, reconoce Valeria Dumrauf.
“Tengo fotos con cara de terror”, confiesa Pamela Soto.
“Me encantaba ese tobogán. Esa adrenalina que me daba porque era re alto para mí (enano de 4años) era lo mejor. Pero cuando yo iba ya te lastimaba pero jugábamos igual”, cuenta Tomás García.
“Yo a mis 5 años subí y me bajé por la escalera molestando a todos los que venían atrás, había tan poco en la ciudad que íbamos todos ahí”, relata Carlos Aguado.
“¡Qué recuerdos! Había que animarse a dejarse caer una vez arriba”, dice Jairo Mesa.
Ahora
6 de cada 10 jóvenes adultos no participan en organizaciones sociales ni clubes
El dato surge de un estudio nacional que hizo la UBA.
Cada vez cuesta más sostener clubes y organizaciones colectivas. En la actualidad, 6 de cada 10 jóvenes vulnerables del país no integra ningún tipo de organización social.
El dato surge del proyecto de investigación de la UBA “Jóvenes vulnerables en la Argentina: Condiciones de vida, creencias y expectativas sobre el futuro” (2026), en donde se hizo un relevamiento nacional sobre las condiciones de vida, las creencias y las expectativas sobre el futuro de las y los jóvenes vulnerables de 18 a 29 años de Argentina.
Dentro del tercio restante (36,6%), la gran mayoría forma parte de una agrupación religiosa (21,1%). Un 10,6% van a clubes deportivos, el 2,8% asisten a centros comunitarios, 1,4% a centros culturales y un 0,7% forma parte de un partido político.
Los grupos religiosos emergen como un espacio consolidado de pertenencia colectiva, en donde el evangelismo es la religión que más está creciendo en los últimos años, especialmente en las franjas con menos nivel de educación formal.
Miles de argentinos van a empezar el día de hoy tomando un vasito de caña con ruda, respetando una costumbre de origen ancestral vinculada a la salud, la protección y el Día de la Pachamama.
La tradición tiene sus raíces en los pueblos originarios de América, que utilizaban la ruda por sus propiedades medicinales para tratar distintos malestares.
Como agosto era un mes de bajas temperaturas, lluvias y alta mortalidad entre las personas y el ganado, comenzó a prepararse un remedio natural para enfrentar esa época del año.
Con el paso del tiempo, la receta fue cambiando. A las bebidas elaboradas con frutos de la región se sumó el aguardiente de caña, introducido durante la colonización española, y la ruda traída desde Europa.
De esa combinación nació la caña con ruda, a la que la tradición popular también le atribuye la capacidad de atraer salud, buena suerte y proteger contra la envidia y los malos augurios.
Cómo se toma
Según la costumbre, la bebida debe tomarse en ayunas el 1° de agosto. Lo más habitual es beber tres tragos, aunque algunas personas toman siete, un trago largo o un vaso completo.
Quienes no puedan hacerlo ese día tienen tiempo hasta el 15 de agosto, siempre que sean invitados por alguien que ya haya realizado el ritual.
Ahora
En el primer semestre, los salarios en Bahía crecieron por debajo de la inflación
La variación acumulada fue del 13,2 % y el aumento de precios ascendió a 15,4 %.
Durante junio, el índice de salarios en Bahía registró un crecimiento del 2,3 % en relación al mes anterior.
Así lo indica un relevamiento del Creebba, que detalla que en el sexto mes del año, la inflación fue del 1,7 %.
De esta forma, la primera mitad del año concluyó con una variación acumulada de 13,2 % para los salarios formales, y el aumento de precios en igual período ascendió a 15,4 %.
A lo largo de los últimos meses los salarios registrados habían quedado por debajo del ritmo de crecimiento los precios de la economía. A partir de abril dicha dinámica se interrumpió, pero ese movimiento no logró consolidarse en mayo y los salarios volvieron a quedar por detrás del avance de los precios. Esto sucedió en el marco de ajustes al alza en 9 de los 19 convenios colectivos relevados.
El informe completo:
06_isal_jun_2026-



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